miércoles, 27 de febrero de 2008

Se acerca la hora...

Hora de plantearselo todo. No quiero quedarme aquí parada viendo cómo pasa el tiempo y sin hacer nada por evitarlo. Nosé cuál será mi destino, pero no me voy a quedar aquí haciendo siempre lo mismo. No creo q este sea mi sitio, o tal vez si, pero ahora no me encuentro y debo salir a buscarme, abrir la mente, los ojos, aprender a ver las cosas a traves de otro cristal.


Nada que me ate, nada que me retenga aquí más. Quizás eso sea lo que busco, algo que haga que quiera quedarme. Tal vez descubra que sólo quiero volver a mi vida de ahora, tomar cafés con mis niñas en el fol, salir a zebra cada sábado, comer arroz todos los domingos… Puede que lo eche de menos pero no lo sabré si no salgo a buscar respuestas. Debo preguntarle al mundo cuál es mi sitio.

Santiago es una ciudad pequeña que comienza a volverse claustrofóbica, pero me ha abierto los ojos. Se respira aire de libertad, pensamientos de color blanco pintan mi mente, haciendo que pueda dibujar en ella lo que YO quiera.

Puede que la respuesta no sea irse, y no me escapo como una cobarde, me quiero marchar como un pájaro, que tras casi 20 años, ha aprendido a volar. Soy ese ciego que de repente recupera la vista, esa loca que busca algo que perder. Y sé que los tesoros más valiosos que dejaré atrás, tienen demasiado peso como para que se puedan marchar o alguien pueda llevárselos.

Vida sólo hay una.

lunes, 18 de febrero de 2008

Quevedo

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;



Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

viernes, 8 de febrero de 2008

Crónica de una muerte anunciada

Sigo escribiendo sobre gente pero de forma anónima, no quiero herir los sentimientos de nadie…¬¬.

El otro dia, llena de rencor, se me ocurrieron dos mil maneras de asesinar a alguien.

Intentaba dormir, y no me dejaba.

Pense: podría meterle un calcetín en la boca y que se ahogara. También podría machacarla a golpes de martillo en la cabeza, para que su cerebro dejase de darle la orden de hablar.

Podría detenerme a escuchar algún dia sus conversaciones, si fueran lo más mínimamente interesantes, pero no tengo ni idea de lo que me habla, cuando permito que lo haga. Suelo prestar atención a la gente, pero hay personas que hacen que desconecte de tal manera, que me da tiempo a pensar más, que incluso cuando estoy teniendo tiempo para pensar.

Tengo mucho sentido del humor, pero claramente no me gustan los chistes malos. Creo que nadie los soporta, pues imaginaros un chiste malo multiplicado por tres:
“¿Quién seria el idiota que inventó las 9 de la mañana? Pero luego llega otro listillo que inventa las 8 de la mañana… por no hablar del espavilao que trajo las 7 de la mañana.

Bien: si has hecho un chiste malo al menos no lo tripliques!!!

Un dia cometeré un asesinato. No pondré su nombre para que no haya sospechas…

sábado, 2 de febrero de 2008

Sólo tu, Elvis, vas con la Pelvis partida

¿Qué hago dedicandole una entrada al rey del rock? Me encontraba mirando videos y de repente me sorprendí encandilada por la voz de este “semi-dios” y la letra de su fabulosa canción., “love me tender”. Y comprendí que las burlas que dirigí hacia mi madre las había lanzado desde dentro de mi absurda ignorancia.

“Parece un torero con el traje de luces”, decía.

Recuerdo cuando me vestía con plataformas y calentadores. Hoy día, prefiero el traje de luces.

Algún día se la dedicaré a alguien. Pero ha de ser alguien a quien también pueda enseñarle este blog sin reparo. Todos vacíos. Y no, no soy una romántica. Al menos no una romántica del siglo XXI. Porque no me gusta el reggaeton, no para escucharlo en casa y ponerme a pensar. Creo que estoy atrapada en una época que no es la mía.

Una vez hice un CD titulado “canciones de pensar”. Por supuesto, no cantaba yo, era una recopilación de canciones que creía evocadoras. Canciones de las que te transportan. Entre ellas estaba “every breathe you take”, “It´s a heartache” y otras tantas del estilo. El título es bastante sugerente a mi manera de ver, aunque causó risas estrepitosas, entre otras cosas, por el logotipo que yo misma había diseñado, parecido a un especie de emoticono confuso. Sí, puedo ser rara. Pero fue el primero que se me vino a la cabeza y lo dibujé. Al menos yo no me cohíbo por lo que puedan pensar.

Volviendo al tema, no soy una romántica del siglo XXI, pero sí una romántica del siglo XIX.

Evoco al pirata el temido, por su bravura así llamado.

A Charles Baudelaire, cuyo excentricismo consigue abrumarme.

A Gaspar Friedrich, que hace que me quede mirando siempre a su cuadro “Caminante entre la niebla” (creo que se llama así) y preguntándome cómo supo transmitir tan bien mi idea. Ese es el cuadro que siempre he querido pintar y nunca he sabido. Porque así es como me gustaría sentirme. Cuando vi ese cuadro por primera vez (dicho sea de paso, mi padre ha hecho uno muy parecido y por eso lo descubrí) me pregunté porqué yo no podía tener ese don de plasmar los sentimientos.

A Nietzsche, que por muy machista que fuera, y es evidente que esa no es en la parte de su obra en la que me he fijado, sabía que siempre hay algo de locura en el amor, pero siempre hay algo de razón en la locura. Todos estaban locos, pero ¿Qué sería del mundo sin locos? Monotonía… Los románticos elogiaban la locura, la vida… Como Erasmo de Rótterdam, cuyo libro aun no he conseguido acabar de leer.

Lo que me recuerda a que he pedido una beca Erasmus. Un año. Como dijo una amiga, no una amiga, perdón, MI amiga, LA amiga, “cuando vuelva de donde vaya a ir, retrocederé al pasado. Habré estado un año en otro país, pero a la vuelta tendré que reconstruír mi vida de nuevo en el mismo sitio.”

Yo creo que es una prueba de tantas otras. Los huecos que hayan quedado vacíos en los corazones que te hayan echado de menos, volverán a llenarse. Y los que no tengan hueco, ocupaban un sitio inútil en tu vida.

Ya me he extendido demasiado. Por cierto, algún dia escribiré sobre las palabras “echar de menos”. No entiendo muy bien su significado, pero ya que hoy he empezado hablando de Elvis y he acabado haciendo un Erasmus, tal vez llegue a alguna remota conclusión.