Ecco! Aquí me hallo escribiendo otra vez! Si, sí eso es síntoma de alegría tristeza o euforia. Toca euforia. De repente no sé que me ha pasado pero me he tirado al rollo alternativo: no paro de escuchar música rock! Y estas influencias?¿ nosé, he cambiado en tantos ámbitos, que sólo quedaba ese. No encuentro vestigios del flamenco , aunque la música house comercial sigue estando al orden del día.
Pero tal vez sean las letras de estos grupos que coinciden con mi estado de ánimo y mi nueva y alterada forma de pensar, que por cierto, no hace más que traer problemas mentales. Sólo doy vueltas alrededor de la misma idea, sí, la de pirarme de aquí, pero no sé a donde, y la música de estos tipos no hace más que empujarme. The killers, all these things that i´ve done, trae una mágica inundación de feelings dentro de mi. Y digo feelings porque es de actualidad quedar de super-cool, por si esto lo lee Feijoo que quiere que seamos trilingual y digamos cosas del tipo: que ganas tengo de facer un travel, carallo!! Y claro, pongo esa frase de ejemplo porque no podía ser menos viniendo de mi.
Hasta mi redacción es diferente, tal vez porque estoy siendo do clube da galega durante 6 meses? Que va, eso no influye, escribo de la misma manera, pero cambia según las cosas que piense en el momento relacionadas con los acontecimientos exteriores y mi reacción hacia ellos. Da igual, mola de todas formas, a pesar de lo que piense el conselleiro de cultura y deporte, que debería ocuparse de sus asuntos, tipo Xacobeo, en vez de andar por ahí protestando por lo que hacemos los becarios de la TVG. Una experiencia didáctica y constructiva esa.
Ayer estaba yo en el bus de vuelta a Ferrol, y mirando a todos los “cativos” que volvían de vuelta a sus casas me di cuenta de lo rápido que se me escapó el tiempo de entre los dedos. Siempre lo tuve todo tan claro y ahora…. Por suerte no es que no me guste nada, es que hay demasidas opciones entre las que elegir. Y a pesar de que la cabra tira al monte y yo adoro mi Ferrol, aún queda mucho por ver. Pero quien me lea alguna vez, eso ya lo sabe. Es un tema recurrente en mi caja interna.
sábado, 27 de febrero de 2010
sábado, 2 de enero de 2010
Año nuevo.
Este fin de año no es como los demas. Ya que todos os empeñais en marcar la diferencia un 1 de enero, cuando en realidad debería marcarse en junio, empezaré a ponerme emotiva con excusas de sobra, y no solo por el mal tiempo que amenaza con estropear la noche, aunque nosotros, los gallegos, estamos acostumbrados a ello, ya sabeis, maloserá.
Este año, aunque mas bien a mediados, habrá un punto de inflexión en las vidas de todos aquellos que hemos compartido carrera. Una nueva generación de periodistas acecha al final de este curso. Y supongo también que escribir esto es una manera de expresarlo de forma que estaré segura de que todos me vais a entender. Porque ya se sabe que los de nuestra casta tenemos siempre los sentimientos a flor de piel, y esta es la mejor manera en que los que hemos elegido esta profesión sabemos sacarlos a relucir. Ya sea con el ordenador o con la pluma y el tintero en un pedazo de pergamino en tiempos en el que el lenguaje todavía comenzaba a desarrollarse.
Pero bueno, que aun no es momento de despedidas, y ya me veo yo, haciendo una montaña de este granito de arena, que sólo queria poner para que tengais en cuenta todo el empeño que sacaré de mi para que lo que nos queda de curso lo pasemos juntos y nos quedemos con ganas de seguir el camino juntos también. Porque para ser un buen periodista, ya sea reportero de guerra, columnista, dedicado al deporte, o crítico en vogue, primero hay que ser buena persona. Y vosotros os llevais ya la palma en ello. Este año, de propósito (sí, estoy haciendo un propósito por una vez en la vida): la carrera. Dentro de unos cuanto, TODOS a por el poolitzer.
Este fin de año no es como los demas. Ya que todos os empeñais en marcar la diferencia un 1 de enero, cuando en realidad debería marcarse en junio, empezaré a ponerme emotiva con excusas de sobra, y no solo por el mal tiempo que amenaza con estropear la noche, aunque nosotros, los gallegos, estamos acostumbrados a ello, ya sabeis, maloserá.
Este año, aunque mas bien a mediados, habrá un punto de inflexión en las vidas de todos aquellos que hemos compartido carrera. Una nueva generación de periodistas acecha al final de este curso. Y supongo también que escribir esto es una manera de expresarlo de forma que estaré segura de que todos me vais a entender. Porque ya se sabe que los de nuestra casta tenemos siempre los sentimientos a flor de piel, y esta es la mejor manera en que los que hemos elegido esta profesión sabemos sacarlos a relucir. Ya sea con el ordenador o con la pluma y el tintero en un pedazo de pergamino en tiempos en el que el lenguaje todavía comenzaba a desarrollarse.
Pero bueno, que aun no es momento de despedidas, y ya me veo yo, haciendo una montaña de este granito de arena, que sólo queria poner para que tengais en cuenta todo el empeño que sacaré de mi para que lo que nos queda de curso lo pasemos juntos y nos quedemos con ganas de seguir el camino juntos también. Porque para ser un buen periodista, ya sea reportero de guerra, columnista, dedicado al deporte, o crítico en vogue, primero hay que ser buena persona. Y vosotros os llevais ya la palma en ello. Este año, de propósito (sí, estoy haciendo un propósito por una vez en la vida): la carrera. Dentro de unos cuanto, TODOS a por el poolitzer.
domingo, 27 de diciembre de 2009
Si yo fuese Dios y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos cuando prueban el pan, es decir: con la boca),
y si ese sabor fuese igual al tuyo,
o sea tu mismo olor, y tu manera de sonreír, y de guardar silencio, y de estrechar mi mano estrictamente, y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte, siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero aclarar que si yo fuese Dios,
haría lo posible por ser Ángel González para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras la cortina impalpable que separa el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra, Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto en la contemplación de todo aquello que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos cuando prueban el pan, es decir: con la boca),
y si ese sabor fuese igual al tuyo,
o sea tu mismo olor, y tu manera de sonreír, y de guardar silencio, y de estrechar mi mano estrictamente, y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte, siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero aclarar que si yo fuese Dios,
haría lo posible por ser Ángel González para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras la cortina impalpable que separa el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra, Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto en la contemplación de todo aquello que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
No sé si es importante, pero nunca es demasiado tarde o (en mi caso) demasiado pronto para ser quien queremos ser. No hay límite de tiempo. Puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay reglas para tal cosa. Podemos hacer o echar a perder todo. Espero que hagas lo mejor, querida. Espero que veas cosas que te asombren. Espero que sientas cosas que no nunca sentiste antes. Espero que conozcas gente con un punto de vista diferente. Espero que vivas una vida de la que estés orgullosa. Y si encuentras que no, espero que tengas la fuerza para empezar de nuevo.
jueves, 24 de diciembre de 2009
De propósitos
Como siempre, no hay propósitos para el año nuevo, ya que éstos nacen sobre la marcha.
No voy a decir que pienso dejar de fumar porque me gusta fumar, me gusta como el tabaco me llena los pulmones cuando estoy nerviosa y me relaja. Es un estúpido propósito para quien no tiene realmente la intención de llevarlo a cabo.
No tengo el propósito de ponerme a estudiar más este año, porque es lo que tengo que hacer los 365 dias de los 12 meses que este contiene.
No voy a hacer el propósito de viajar y leer mucho más este año. Sino que ese es el plan que por ahora tengo para la vida entera.
Ya veré si el mes que viene, o dentro de una hora, sigo teniendo las mismas prioridades.
No voy a decir que pienso dejar de fumar porque me gusta fumar, me gusta como el tabaco me llena los pulmones cuando estoy nerviosa y me relaja. Es un estúpido propósito para quien no tiene realmente la intención de llevarlo a cabo.
No tengo el propósito de ponerme a estudiar más este año, porque es lo que tengo que hacer los 365 dias de los 12 meses que este contiene.
No voy a hacer el propósito de viajar y leer mucho más este año. Sino que ese es el plan que por ahora tengo para la vida entera.
Ya veré si el mes que viene, o dentro de una hora, sigo teniendo las mismas prioridades.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Si eres capaz de pensar en diez segundos todo lo que ocurriria en una hora, ¿Cuál es entonces el tiempo real? ¿Los diez segundos que transcurren en tu tiempo físico o el cuarto de hora que se dimensiona en tu mente? Puede ser entonces que tenga 21 años físicos y 35809 mentales. Y si sabe más un sabio por viejo que por sabio, entonces no me queda ya mucho por aprender.

La naturaleza también tiene mal humor. Pero no puedes enfadarte con la hierba cuando te sientas en ella y te responde tiñendo de verdín tus pantalones blancos, al igual que no puedes ponerle mala cara al mar cuando te moja, a pesar de tus intentos por saltar las olas.
Pero el del mar es un asunto a tratar con más delicadeza. Sabemos que de los cuatro elementos es el que más fascina al hombre, y aun asi, se muestra desagradecido cuando nos provoca más sed cuando queremos saciarla bebiendo de el. Por eso el ser humano no deja de admirarlo. Porque es parte de nuestra naturaleza querer lo que no podemos tener y conformarnos con ser espectadores, de un horizonte que ni la vista es capaz de alcanzar.
Pero te sientes tranquilo cuando ves el mar, lo hueles, o simplemente lo sientes cerca. Será que aunque nos empeñemos en negarlo, lo que impulsa nuestra existencia es pensar que hay un plus ultra, y que si se dejase descubrir, no quedarían más porqués y dejaríamos de tener sentido.
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